Cambio de perspectiva: Juergen Boos conversa con las editoras Doris Janhsen y Felicitas von Lovenberg

Juergen Boos, director de la Feria del Libro de Fráncfort, entrevista a dos figuras líderes en el campo editorial preguntándoles por sus nuevos roles. El año pasado, Felicitas von Lovenberg se pasó de la crítica literaria a la edición, asumiendo la jefatura de la renombrada Piper Verlag. Doris Janhsen, por su parte, ha cambiado de departamento, no de carrera: llegada de la editorial para niños Oetinger, está ahora al timón de Droemer Knaur, una de las editoriales comerciales con más éxito de Alemania.

Janhsen photo       Lovenberg photo

Doris Janhsen, en julio dejó usted una de las editoriales de libros infantiles más prestigiosas para pasar a otra con éxito comercial masivo. ¿Puede contarnos alguno de los proyectos de más relevancia en que están trabajando?

Doris Janhsen: Habiendo trabajado ya antes para el Grupo, es todo un privilegio poder volver ahora a él ejerciendo de editora, en particular ahora en que nuestras ventas han dado la vuelta a la tendencia y están creciendo bastante. Lo que me complace aún más es que tanto en literatura y no ficción como en «mindfulness», la mayor parte de nuestro éxito se debe a autores que escriben en alemán. Casi todos y todas se distinguen por escribir con un estilo totalmente propio, lo cual de ningún modo quiere decir un estilo típico «alemán», sino, en casi todos los casos, verdaderamente internacional. Centrándonos especialmente en esto y aprovechando las oportunidades que ofrece, por ejemplo en el mismo marketing, hemos conseguido una ventaja real.

Nuestro plan es avanzar por este camino, para lo cual debemos conseguir que nuestro catálogo se distinga aún más. La competencia de los denominados «nuevos medios» ha cambiado nuestro concepto de la lectura, además del tiempo que le dedicamos. Ello tiene consecuencias también para el modo en que se cuentan las historias, por mucho que amemos el libro en su dimensión física.  Lo que antes se consideraba «comercial», ahora se basa en algo más amplio en el sentido más genuino de la palabra.

Felicitas von Lovenberg, hace año y medio usted pasó de ser editada a editar.  ¿Puede decirnos alguno de los proyectos de más relevancia que tienen en preparación? ¿Tiene usted previstos cambios de gran calado?

Felicitas von Lovenberg: Soy escéptica respecto a que de verdad sea posible planear cambios de gran calado. Según he comprobado, de hecho, cuando llegan cambios y transformaciones son siempre resultado de muchos pequeños pasos que iban por la misma dirección. El éxito al editar requiere la implicación de todo el equipo, justo el espíritu de cooperación que, según lo veo, hace de Piper algo especial. En este momento trabajamos en perfilar con más claridad aspectos concretos de nuestro catálogo, y estamos intentando comprender aún mejor a nuestros lectores. Para mí, igual que para la Sra. Janhsen, la clave está en cómo llegar al público e interesarlo en una sociedad en la que el libro ha dejado de ser un soporte irreemplazable.

Doris, a su modo de ver ¿cómo está evolucionando el sector en el campo de los formatos digitales?

DJ: La tendencia a lo digital en el mercado del libro no está avanzando tan rápido como se predijo hace tan solo unos años. De cualquier manera, nuestra labor es contar historias y nos apasiona nuestro trabajo, así que no hay razón para pararnos y dejar que lo hagan otros. Todo lo contrario: la digitalización de la experiencia lectora es una marea creciente imposible de revertir. Los editores y libreros estamos obligados a escarbar en los deseos que puede provocar el sentimiento de «alienación digital», con el fin de reinventar el libro y hacer de él una alternativa amada, buscada y cuidadosamente hecha que contraste con el trajín incesante de la comunicación en las redes sociales.

¿Qué nos puede decir usted,  Felicitas? ¿Hay formatos de nuevo cuño que le resulten sugerentes y con los que está experimentando?

FvL: En este momento no hay señales de que el mercado del libro electrónico esté creciendo, pero creo, evidentemente, que es una fase temporal. El mercado del audio, por ejemplo, está en pleno auge en los Estados Unidos y también en otros paísespor causa del streaming. La manera en que la gente experimenta y absorbe lo que leen está cambiando.

En respuesta a ello, a principios de año lanzamos nuestro sello de libros electrónicos «Piper Edition». Así podemos reconquistar lectores utilizando joyas de nuestros fondos que quedaron injustamente olvidadas y no se han vuelto a editar.

¿Qué tendencias notorias hay que destaquen ahora mismo en el mercado literario alemán y a cuáles otros fenómenos ven potencial para el futuro?

FvL: Cada vez hay más gente adicta a las series, gracias a las superproducciones que llegan de HBO o Netflix y, en proporción creciente, de cadenas alemanas, y eso está generando un efecto de propagación en el mercado literario. Hay relatos que ocupan varios volúmenes –sean de Elena Ferrante o de Jeffrey Archer, de Karl Ove Knausgaard o de Joachim Meyerhoff– que disfrutan ahora de enorme popularidad. Creo que aquí en los años venideros se les van a sumar unos cuantos nuevos fenómenos literarios muy sugerentes. La segunda tendencia de la que me he percatado tiene que ver con el interés de los lectores en historias auténticas, verdaderas; en la vida cotidiana y ordinaria, siempre que se la presente (o dé esa impresión) sin artificios. ¿Dónde está la línea entre la autobiografía y la ficción? Me parece que en el futuro van a surgir cada vez más autores que ofrezcan respuestas propias interesantes a esta pregunta.

DJ: El suspense, el suspense y el suspense... Y ello tanto en el mercado alemán como internacionalmente. Y, cada vez más, autores con un toque local, ubicados en países remotos o en el nuestro. Y otra cosa fascinante es ver cómo un género al que hace mucho ya se dio por amortizado, como es la novela histórica, está casi reinventándose, y ahora se centra en épocas cada vez más cercanas a la nuestra. No es que haya quitado el puesto a la «novela medieval», pero sí ha «internacionalizado» un poco el género. Y por último, pero no menos importante, tenemos la tendencia a un nuevo tipo de sagas, que en parte está impulsada por títulos «para todos los públicos» y, en parte también, por los nuevos hábitos televisivos. Es un nuevo tipo, por así decirlo, de leer «dándose el atracón». Para todo lo demás, no podemos más que hacer cábalas..., con la certeza, eso sí, de que en alguna parte, en este mismo momento, alguien está escribiendo una historia que irá mucho más allá de todo lo imaginable para nosotros y que estará destinada a emocionar a millones de personas.

Photo credits: Doris Janhsen (c) Joerg Kretschmar; Felicitas von Lovenberg (c) Daniel Biskup